EL PLASMA QUE ES EL CUARTO ESTADO DE LA MATERIA TIENE EL SECRETO DE LA PIEDRA FILOSOFAL


Quienes afirman que el plasma está en la sangre, tienen una verdad objetiva porque en todos los estados de la materia está la energía del universo y la sangre es nuestro estado líquido. El plasma es un estado propio, es la misma energía creadora que los hombres de la luz ubican en el disco de los deseos, que los metafísicos llaman el centro sexual. En este cuarto estado de la metería está la clave de la piedra filosofal que en la antigüedad los alquimistas consideraban la conversión de los metales en oro, es una verdad objetiva los estados de la materia tiene todos los metales pero las culturas que tenían el conocimiento de la energía en lo micro y en lo macro consideraron siempre el oro como el metal precioso, le hacían culto y lo relacionaban con el astro sol, es es parte de la simbiótica de la piedra filosofal que está en cada uno de nosotros y que cada uno activa desde su propia burbuja. Descubrir los secretos del cuarto estado de la materia es aproximarse a la eternidad de la misma. Así como he dicho que el cielo y el infierno son estados interiores, afirmo en mi ignorancia y reconociéndome como una hierba más, que la tierra prometida, la parte edénica es un estado interior donde el hombre que logra ser asistido por la luz recupera su memoria y regresa al lugar donde fue expulsado. El plasma es la energía del cerebro, no solo es energía creadora, sino también energía que transforma y en efecto puede convertir los metales de nuestro cuerpo en unas energía preciosa alimentada por el mismo éter . No obstante que el poder del plasma es una de las muy pocas cosas que se pueden comprobar en el plano físico por ejemplo por medio de la misma vida, no olvidemos que espíritu es lo que alimenta la materia, ese espíritu es energía , es plasma. Hay mucha gente que lo vive arrojando de su estado edénico, es decir somos nosotros los que nos sacamos del paraíso. La transformación de los metales en oro es un simbolismo de la liturgia más sublime de nuestro espíritu, donde nuestra parte instintiva, nuestra parte humana es controlada por el espíritu e impide que nuestra parte mala active la anti materia. El espíritu del universo, el éter, el padre eterno, Dios o como le quieran llamar a nuestra fuerza creadora, solo es afín a la vida, a la energía. No es el espíritu el que nos abandona sino nosotros los que abandonamos el espíritu.. Nacemos porque dos discos deseos permitieron la manifestación máxima de los electrones y protones ahí está el origen de la vida, un hombre y una mujer se encuentran en un estado de exaltación máxima de conciencia o de inconsciencia, riegan una semilla, está es verdad que sólo pueden entender los hombres de la luz o de la sabiduría tolteca, Umberto Eco el hombre que lo sabía todo y el antropólogo Carlos Castañeda por medio de la simbiótica descubrieron la tragedia que era para los toltecas el derrame. Hasta ahí puedo opinar , el resto es de la sabiduría de cada persona.. Salomón Borrasc

MATEMÁTICA DE SALOMÓN BORRASCA
Se trata de una ciencia nueva inspirada en los conceptos de Aristòteles y Galileo éste último decía que el universo no es más que una composición de números, Aristòteles afirmaba que el hombre puede acercarse a todo por medio de la observación, la deducción, y la lógica,.Salomón Borrasca dice que la energías es ascendente y descendente, habla de que los planos de la energía de Dios son infinitos, para este poeta y matemático de Palmira, Valle, Colombia cada átomo ,cada célula tiene un código de Dios. La matemática cuántica se refiere a la suma y resta de los actos de la conciencia ,quiere decir que con las buenas acciones se suman números superiores de energía y con las malos actos se restan la energía de los campos de la conciencia. la matemática cuántica nos aproxima a Dios aplicando un estricto orden de nuestros actos de conciencia. así como en la matemática creada por el hombre se suman y se resta, en la matemática cuántica se suma y se resta la energía de los campos de la espiritualidad. en la física cuántica o también denominada por los físicos , el hombre reconoce espacios vibracionales de lo intangible, de los inexplicable y denominan estos confines de la energía superior como agujeros negros.

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POS-FILOSOFÍA
Salomón Borrasca dice mi pensamiento no es filosofía , la filosofía te aporta unos argumentos que te conducen A darle poder sólo a lo material. La POS FILOSOFÍA te aporta elementos que permiten encontrar en ti tu propia verdad que no es más que la verdad de el espíritu, las dos se mueven en diferentes extremos, tan grande es el pensamiento como el espíritu, tan grande es la imaginación como la idea.
TEORÍA DE LA POS FILOSOFÍA DE SALOMÓN BORRASCA Todo tiene dos miradas, la que se aproxima a la verdad y la que se aleja de la verdad, incluso, todo tiene varias miradas, porque la energía tiene planos, y todos acogemos una verdad acorde a nuestra necesidad espiritual. Antes de la filosofía, el hombre solo tenía una concepción espiritual de todo, los que tenían riqueza, la veían como un regalo de Dios y los que tenían pobreza, sabían que les faltaba espiritualidad para merecerla. No quiero justificar el papel de Constantino, simplemente imaginamos que sería de esta humanidad si solo tuviese la mirada materialista de los filósofos, en mi parecer, no existe rastro del hombre, nuestros antepasados ​​hubieran entrado en tal depresión que ellos mismos se hubieran inmolado, no es posible, no es viable, sostenerse cuerdo en este reino con la mirada materialista de los filósofos sin la esperanza del espíritu, esa esperanza es la única miel que alimenta nuestros corazones ante la decepción miserable y vileza de la que no tenga un soplo de espíritu.. Necesitamos de esa miel, de esa ambrosía en nuestros corazones para que nuestras células reciban un hálito de esa luz avasallan te de la conciencia universal .
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En el humilde concepto de este analfabeta que no descarta la posibilidad de estar loco y quien considera la verdad como un concepto personal, frase extraída del budismo, los físicos pioneros de la mecánica cuántica y de los agujeros negros, entre otros hombres grandes que se declararon ateos, estuvieron muy cerca de la energía de Dios . Una vez se encontraron con espacios vibracionales cuánticos, sus egos de científicos, que no les permitía aceptar nada por encima de ellos, incidió para que le dieran nombres ambiguos a lo que tenía nombre propio, energía de Dios. Los físicos en su ego no le atribuyen a la materia el elemento de Dios para no sentirse subordinado, entonces para ellos la materia tiene tres estados, el líquido, el sólido y el gaseoso. Y el cuarto estado que es el plasma, está en el sol y en las estrellas, es decir, ni la tierra, ni los mares, ni el hombre tiene ese estado que no tiene forma líquida, sólida o gaseosa y que es energía pura. Cuando manifiesto que la antimateria está en la mente, me refiero a la mente inferior, la mente superior al ser de Dios tiene el plasma y la energía de Dios habita en nuestro cerebro.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

JULIO CESAR LONDOÑO


GUSTAVO ALVAREZ GARDEAZABAL


MARIO VARGAS LLOSA /


alvaro mutis


juan manuel roca


umberto valverde


JOTAMARIO ARBELÁEZ


sor juana inés de la cruz


AMPARO ROMERO VÁSQUEZ


gabriela mistral


darío henao restrepo


orietta lozano


william ospina


lunes, 19 de diciembre de 2011

ORIETTA LOZANO




La talentosa poeta colombiana nació en Cali en 1956.
Pertenece a la nueva generación de poetas colombianas con una marcada inclinación hacia los temas eróticos.
Es directora de la Biblioteca del Centenario de la ciudad de Cali donde ha desarrollado una importante gestión.
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía 1986 con «El vampiro esperado» y ganó además el concurso
Mejor poema erótico colombiano.
Entre sus publicaciones se destacan: «Fuego secreto» 1980, «Poesía para amantes», «Memoria de los espejos»
en 1983, «El vampiro esperado» y «Agua ebria», traducido al francés.

martes, 6 de diciembre de 2011

LA CARTA / Salomón Borrasca






Escríbale una carta al ser que te ama tanto
y júrame que me amas aunque no sea verdad,
dime que soy culpable de que tu llores tanto
qué importa en esta ausencia una mentira más.

Escríbeme una carta y dime en la posdata
si existe una manera para vivir sin tí.
Si hay una receta para borrar de mi alma
la gloria que me diste cuando llegaste a mí.

SALOMÓN BORRASCA

VOCES Y LETRAS

Gilbert Abbott à Beckett
Alan Rusbridger
Norman Angell
Walter Bagehot
Edward Baines
Philip Ball
Vernon Bartlett
Ernest Belfort Bax
Ben Hammersley
Bertram Fletcher Robinson
Ivan Briscoe
Guy Burgess
Thomas Ferrier Burns
Thomas Campbell (poeta)
John Carlin
Roy Carr
Edward Cave
Winston Churchill
Jeremy Clarkson
Richard Coles
Ian Colvin
Alfred Alistair Cooke
Geoffrey Cox
Robert Cox
Daniel Defoe
Louise Doughty
Edwin Arnold
Bill Emmott
David English (editor)
Martin Esslin
Nicholas Evans
James Fenton
Helen Fielding
Robert Fisk
Paul Flather
Henry Watson Fowler
Ralph Fox
Timothy Garton Ash
Richard Hammond
Gilbert Harding
Frederick Hardman
Tim Harford
Robert Harris
Arnold Haskell
Max Hastings
William Hazlitt
John Hill (botánico)
Victoria Hislop
Christopher Hitchens
Peter Hitchens
Edward Hooper
Martin Hume
Rob Hume
Jancis Robinson
Simon Jenkins
John Cassidy (periodista)
John Keegan
Boris Johnson
Paul Johnson (periodista)
John Kennedy O'Connor
Ludovic Kennedy
Alex Kirby
Roger L'Estrange
Ray Lankester
Mark Lemon
James May
George Melly
Spike Milligan
Edmund Dene Morel
Piers Morgan
Paul Morley
Henry Muddiman
Lachlan Murdoch
James Neilson
William Nicholson (químico)
Nigella Lawson
John Peel
Kim Philby
Michael Portillo
J. B. Priestley
Arthur Ransome
Douglas Reed
Robert Sherard
Robert Baldwin Ross
Sam Russell
William Howard Russell
Anthony Sampson
Mark Simpson
Tobias Smollett
Henry Morton Stanley
Andrew Sullivan
Ted Simon
George Thomson
Tilly Bagshawe
Alan Titchmarsh
Unión Nacional de Periodistas (Reino Unido)
Frances Parthenope Verney
Rebekah Brooks
Hilary Wainwright
Murray Walker
Jane Walker
Henry Wilberforce
Peter Wildeblood
John Wilkes
William Wilson (natación)
Claudia Winkleman
Tom Wintringham
Christian Wolmar
Henry Sampson Woodfall
Héctor Abad Faciolince
Arturo Abella Rodríguez
Soledad Acosta de Samper
Alfonso Villegas Restrepo
Alfredo Molano Bravo
Yamid Amat
Manuel Ancízar
Antonio Ibáñez (Colombia)
Adriana Arango
Gustavo Arboleda Restrepo
Ismael Enrique Arciniegas
Juan Carlos Arciniegas
Milcíades Arévalo
Darío Arizmendi
Gilberto Alzate Avendaño
Félix de Bedout
Manolo Bellon
Raúl Benoit
Maria Cecilia Botero
Eduardo Caballero Calderón
Antonio Caballero
Carlos R. Cabrera
Hernando Calvo Ospina
Arturo Camacho Ramírez
Salvador Camacho Roldán
Fidel Cano Correa
Guillermo Cano Isaza
Carlos Enrique Sierra Mejía
Carlos Patiño Millán
Eduardo Carranza
Luis Carvajal Basto
Eduardo Castillo
Hernán Castrillón Restrepo
Germán Castro Caycedo
Juan Gustavo Cobo Borda
Daniel Coronell
Natalia Cruz
Darío Ruiz Gómez
Vicky Dávila
Chelo De Castro
Manuel del Socorro Rodríguez
Estela Durán
María Jimena Duzán
Rogelio Echavarría
Hernán Echavarría Olózoga
Eduardo Camargo
Evelio Rosero
Fabio Poveda Márquez
María Lucía Fernández
Fernando Quiroz (escritor)
Fidel Cano Gutiérrez
Fernando Garavito
Gabriel García Márquez
Daniel García-Peña
Jaime Garzón
Aníbal Gaviria Correa
Gloria Pachón
Pablo Gómez Barrios
Fernando Gómez Martínez
Ramón Gómez Portillo
Florentino González
Pedro González (humorista)
Abel González Chávez
Juan Gossaín
José Enrique Guarnizo
Claudia Gurisatti
Héctor Rojas Herazo
Usuario discusión:Pemontelo
Hernan Peña Patiño
Óscar Hernández Monsalve
Andrés Hurtado García
Isaac Lee
Isabella Santodomingo
Iván Lalinde
Ángela Patricia Janiot
Juan Eduardo Jaramillo
José Alejandro Castaño
José Eugenio Díaz Castro
Jotamario Arbeláez
Juan Torres de León
Mario Jursich
Jéssica de la Peña
Paulo Laserna Phillips
Alberto Lleras Camargo
Jorge Tadeo Lozano
Lucas Caballero Calderón
Luis Cermeño
Manuel Arce Figueroa
Manuel González Guzmán
Marcella Pulido
Martín De Francisco
Ernesto McCausland
Parmenio Medina
Jorge Orlando Melo
Otto Morales Benítez
Néstor Morales
Lina Moreno de Uribe
Luis Alberto Moreno
Fredy Muñoz
Mábel Lara
Antonio Nariño
Natasha Cheij
Julio Nieto Bernal
Clara Elvira Ospina
Maruja Pachón
Claudia Palacios
William Parra
Hernán Peláez
Marcos Pérez Caicedo
William Pérez
Felipe Pérez
Lino de Pombo
Roberto Posada García-Peña
Antonio María Pradilla Rueda
Pirry
Nohra Puyana de Pastrana
Fernando Quijano Velasco
Luz Elena Ramos
Luis Hernán Reina
Fernando Rendón
Juliana Restrepo
Gerardo Reyes
Mario Rivero
Rodrigo Correa Palacio
Gloria Rodríguez Mulloy
Campo Elías Romero Fuenmayor
Rosa María Corcho
María Isabel Rueda
Alberto Salcedo Ramos
José María Samper
Daniel Samper Ospina
Daniel Samper Pizano
Julio Sánchez Cristo
David Sánchez Juliao
Adolfo Sanjuanello
Juan Manuel Santos
Francisco Santos Calderón
Luis Fernando Santos
Jaime Sanín Echeverry
Darío Silva Silva
Soledad Rico Sanín
María Rocío Stevenson
Gustavo Tatis Guerra
Hernando Téllez
Manuel Teodoro
José María Torres Caicedo
Diana Turbay
Rafael Uribe Uribe
Germán Uribe
El indio Uribe
María Cristina Uribe
Ofelia Uribe
Gloria Valencia de Castaño
Guillermo León Valencia
Laura Victoria Valencia
Virginia Vallejo
Adriana Vargas
Jorge Alfredo Vargas
Pedro Fermín de Vargas
Juan Ignacio Velásquez
Luis Carlos Vélez
José María Vergara y Vergara
Maruja Vieira
Dahyana Villota
Vladdo
Inés María Zabaraín
Francisco Antonio Zea
Felipe Zuleta Lleras
Camila Zuluaga
Álvaro Ruiz HernándezJavier Hernández Bonett
Iván Mejía Álvarez
Hernán Peláez Restrepo
Edgar Perea
Tito Pucceti
Mike Schmulson
Carlos Antonio Vélez
William Vinasco Chamorro
Yamid Amat
Antonio Ibáñez (Colombia)
Alejandra Azcárate
Félix de Bedout
Manolo Bellon
César Osorio
Chelo De Castro
Deisa Rayo
Fabio Poveda Márquez
María Lucía Fernández
Mónica Fonseca
Félix Sant-Jordi
Pablo Gómez Barrios
Abel González Chávez
Juan Gossaín
Ignacio Guevara
Juan Harvey Caicedo
Carolina Lezaca
Néstor Morales
Julio Nieto Bernal
Edgar Perea
Marcos Pérez Caicedo
Julio Sánchez Cristo
Andrea Serna
Bernardo Tobón de la Roche
Diana Uribe
Virginia Vallejo
Adriana Vargas
Carlos Antonio Vélez
Camila ZuluagaAlberto Quijano Guerrero
Harold Alvarado Tenorio
Antonio Llanos (poeta)
Gonzalo Arango
Julio Arboleda Pombo
Ismael Enrique Arciniegas
Patricia Ariza
Armando Romero
Aurelio Arturo
Porfirio Barba Jacob
William Orlando Beltrán Carrillo
Ángel Eduardo Bernal Esquivel
Rómulo Bustos
Arturo Camacho Ramírez
Carlos Enrique Sierra Mejía
Carlos Obregón Borrero
Carlos Patiño Millán
Carlos Vásquez Tamayo
Eduardo Carranza
María Mercedes Carranza
Eduardo Castillo
Carlos Castillo Quintero
Carlos Castro Saavedra
Clemencia Sánchez
Juan Gustavo Cobo Borda
Eduardo Cote Lamus
Andrea Cote
César Conto
Darío Jaramillo
Darío Ruiz Gómez
León de Greiff
Otto de Greiff
Meira Delmar
Diego Fallon
Rogelio Echavarría
Eduardo Gómez (poeta)
El indio Rómulo
Elkin Restrepo
Eduardo Escobar
Anexo:Escritores de Colombia
Noel Estrada Roldán
Federico Díaz Granados
Fernando Charry Lara
Antonio María Ferro Bermúdez
Patricia Helena Fierro Vitola
Julio Flórez
Carlos Framb
Gabriel Arturo Castro
Gabriel Jaime Franco
Francisco Antonio Gamboa
Isaías Gamboa
Jaime García Maffla
Germán Pardo García
Gloria Posada
Mary Grueso
Pascual Guerrero
Gustavo Adolfo Garcés
Gregorio Gutiérrez González
Raúl Gómez Jattin
Antonio Gómez Restrepo
Héctor Rojas Herazo
Usuario discusión:Pemontelo
Consuelo Hernández
Óscar Hernández Monsalve
Jorge Isaacs
Blanca Isaza de Jaramillo Meza
Jaime Jaramillo Escobar
Javier Naranjo
John Fitzgerald Torres Sanmiguel
John Galán Casanova
Jorge Cadavid
José Antonio Calcaño
José Joaquín Casas Castañeda
José Manuel Arango
Jotamario Arbeláez
Juan Felipe Robledo
Mario Jursich
Lauren Mendinueta
Eutiquio Leal
Isabel Lleras
José Manuel Lleras
Federico Cóndor
Lucrecia Panchano
Lucía Estrada
Luis Vidales
Henry Luque Muñoz
Luz Mary Giraldo
Luis Carlos López
Julián Malatesta
Manuel Arce Figueroa
Jorge Marel
Mariano Arístides Calcaño
Gonzalo Márquez Cristo
Guillermo Martínez González
Matilde Espinosa
Olga Elena Mattei
Carlos Medellín Forero
Pedro Medina Avendaño
Epifanio Mejía
Alberto Ángel Montoya
Álvaro Mutis
Nicanor Vélez
Candelario Obeso
Virgilio Olano
Ciro Mendía
Orietta Lozano
Amparo Osorio
William Ospina
Pedro Arturo Estrada
Nicolás Pinzón Warlosten
Rafael Pombo
Giovanni Quessep
Elvira Alejandra Quintero
Robinson Quintero
Rafael del Castillo
Rafael Maya
María Teresa Ramírez (poetisa)
Ramón Cote
Raúl Henao
Fernando Rendón
Zacarías Reyán
José Eustasio Rivera
Mario Rivero
Jorge Robledo Ortiz
Juan Manuel Roca
Usuario discusión:Juanis91
Jorge Rojas (poeta)
Samuel Vásquez
Santiago Mutis
René Segura
José Asunción Silva
Nicolás Suescún
Gustavo Tatis Guerra
Anabel Torres
Carlos Arturo Torres
Hernando Urriago Benítez
Elcina Valencia
Guillermo Valencia
Laura Victoria Valencia
Gertrudis Peñuela
Maruja Vieira
León Zafir
Jorge Zalamea
Héctor Abad Faciolince
Héctor Abad Gómez
María Josefa Acevedo de Gómez
Soledad Acosta de Samper
Alberto Quijano Guerrero
Alexander Melgarejo M
Alfredo Molano Bravo
Harold Alvarado Tenorio
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Álvaro Salom Becerra
Amira de la Rosa
Manuel Ancízar
Gustavo Andrade
Albalucía Ángel
Antonio Llanos (poeta)
Gonzalo Arango
Jorge Arango
Consuelo Araújo Noguera
Julio Arboleda Pombo
Germán Arciniegas
Triunfo Arciniegas
Milcíades Arévalo
Argemiro Menco Mendoza
Albeiro Arias
Armando Romero
Aurelio Arturo
Samael Aun Weor
Humberto Ballesteros Capasso
Porfirio Barba Jacob
Edgar Bastidas Urresty
Ángela Becerra
Manolo Bellon
William Orlando Beltrán Carrillo
Jorge Bendeck Olivella
Leopoldo Berdella De la Espriella
Liz Fransheska Blanco Rojas
Gustavo Bolívar
Mauricio Bonnett
Juan José Botero Ruiz
Andrés Burgos
Eduardo Caballero Calderón
Antonio Caballero
Andrés Caicedo
Hernando Calvo Ospina
Arturo Camacho Ramírez
Canario Rodríguez
Ricardo Cano Gaviria
James Cañón
Roberto Burgos Cantor
Juan Sebastián Cárdenas
Carlos Obregón Borrero
Carlos Patiño Millán
Carlos Vásquez Tamayo
Miguel Antonio Caro
José Eusebio Caro
Eduardo Carranza
María Mercedes Carranza
Rafael María Carrasquilla
Tomás Carrasquilla
Alfonso Carvajal
Juan de Castellanos
María Castilla
Francisca Josefa del Castillo
Carlos Castillo Quintero
Germán Castro Caycedo
Jaime Castro Núñez
Carlos Castro Saavedra
Álvaro Cepeda Samudio
José Chalarca
Rafael Chaparro Madiedo
Luis Fernando Charry
Clemencia Sánchez
Juan Gustavo Cobo Borda
Óscar Collazos
Consuelo Triviño Anzola
Javier Correa Correa
Andrea Cote
Rufino José Cuervo
José Elías Cury Lambraño
María Currea
Darío Jaramillo
Darío Ruiz Gómez
Hernando Domínguez Camargo
Estela Durán
El tuerto Echeverri
Eduardo Gómez (poeta)
Elkin Restrepo
Eduardo Escobar
Anexo:Escritores de Colombia
Jaime Espinel
Germán Espinosa
Eutiquio Leal
Evelio Rosero
Fanny Buitrago
Federico Díaz Granados
Fernando Denis
Gerardo Ferro Rojas
Antonio María Ferro Bermúdez
Julio Flórez
Carlos Framb
Jorge Franco (escritor)
Gabriel Arturo Castro
Gabriel Jaime Franco
Gonzalo Gallo
Francisco Antonio Gamboa
Isaías Gamboa
Santiago Gamboa
Jaime García Maffla
Gabriel García Márquez
Juan Manuel García Tejada
Jorge García Usta
Antonio García Ángel
Gonzalo García Valdivieso
German Camacho López
Giovanni Quessep
Nicolás Gómez Dávila
Adolfo León Gómez
Simón González Restrepo
Fernando González (escritor)
Pascual Guerrero
Guido Tamayo
Gustavo Adolfo Garcés
Raúl Gómez Jattin
Antonio Gómez Restrepo
Efe Gómez
Bertha Hernández de Ospina
Alfredo Iriarte
Jorge Isaacs
Jaime García Pulido
Javier Naranjo
John Fitzgerald Torres Sanmiguel
John Galán Casanova
Jorge Cadavid
Jorge Holguín Uribe
José Antonio Calcaño
José Camacho Carreño
José Eugenio Díaz Castro
José Joaquín Casas Castañeda
José Manuel Arango
Jotamario Arbeláez
Juan Carlos Torres
Juan José Nieto Gil
Juan Tafur
Julio Jiménez (escritor
Mario Laserna Pinzón
Lauren Mendinueta
Leopoldo López Álvarez
Luis López de Mesa
Lucas Caballero Calderón
Edison Lucio Torres
Lucía Estrada
Luis Cermeño
Luis Vidales
Henry Luque Muñoz
Luz Mary Giraldo
Luis Carlos López
Julián Malatesta
Manuel Mejía
Mariano Arístides Calcaño
Gonzalo Márquez Cristo
José Manuel Marroquín
Lorenzo Marroquín
Jesús Martín-Barbero
Ana María Martínez de Nisser
Luis Martínez Delgado
Marvel Moreno
Matilde Espinosa
Olga Elena Mattei
Miguel Matus Caile
Mauricio Loza
Medardo rivas
Efraím Medina
Manuel Mejía Vallejo
Epifanio Mejía
Mario Mendoza
Plinio Apuleyo Mendoza
Miguel Ángel Manrique
Gerardo Molina Ramírez
Antonio Mora Vélez
Orlando Mora
Tartarín Moreira
Rafael Humberto Moreno-Durán
Elisa Mújica
Álvaro Mutis
Nahum Montt
Agustín Nieto Caballero
Candelario Obeso
Octavio Escobar Giraldo
Orietta Lozano
Darío Ortiz Vidales
Amparo Osorio
Luis Enrique Osorio
Sofía Ospina de Navarro
William Ospina
Rubén Darío Otálvaro
Pablo Montoya
Eustaquio Palacios
Antonio Panesso Robledo
Dagoberto Páramo Morales
Luis Aguirre Prado
Lydia Aguirre
Néstor Álamo
Tonio L. Alarcón
Leopoldo Alas Mínguez
Albert Solé
Alberto Surio
Manolo Alcalá
Alex Oviedo
Rafael Alfaro
Alfonso Arteseros
Alfonso Nasarre Goicoechea
Alfonso Navalón
Luis Alfonso y Casanovas
Luis Algorri
Tayseer Allouni
Andrés de Almansa
Manuel Almendros
Xesús Alonso Montero
Carlos Alsina Álvarez
Antonio Altarriba
Ismael Álvarez de Toledo
Antonio Álvarez Solís
Blanca Álvarez Mantilla
Jesús Álvarez
Luis Amado-Blanco
Alfredo Amestoy
Abraham de Amézaga
Jesús María Amilibia
Ana Roldán
Antonio Hernández-Rodicio
Antonio Herrero Losada
Antonio Petit Caro
Antonio Sempere
José Apezarena
Jorge Arandes
Carlos Araújo Carretero
Carlos Arbelos
Ainhoa Arbizu
Manuel del Arco Álvarez
Joaquín Arderíus
Javier Arenas (periodista)
Enrique Arias Vega
Juan Arias
Beatriz Ariño
Almudena Ariza
Sebastián Armendáriz
Victor Arribas
Joaquín de Arévalo
Luis Astrana Marín
Severino Aznar
Carlos Hugo Aztarain
Isabel Baeza
Federico Balart
Magdalena Bandera
José Luis Barcelona
Ernesto Bark
Augusto Barrado y Carroggio
Luis Barreda
Miguel Barrero
Javier Bauluz
Joaquín Belda
Benigno Bolaños
Luis de Benito
Manu Berástegui
Álvaro Bermejo
Julio Bernárdez
Patrocinio de Biedma y la Moneda
Blanca Rodríguez Martín
Eduardo Blanco Amor
José Blanco Amor
Rufino Blanco Sánchez
Luís Blanco Vila
Ángeles Blanco
Miguel Blanco Medrano
Juan Carlos Boíza López
Luis Antonio Bolín
Luis Bonafoux
Carles Bosch
Justo Braga Suárez
Ángeles Bravo (periodista)
Francisco Fabro Bremundán
Manuel Bueno Bengoechea
Pepa Bueno
Carmen de Burgos
Tom Burns Marañón
Vicente de Cadenas y Vicent
Joaquín Calvo Sotelo
Ignacio Camacho
Iñaki Cano
Juan Luis Cano
José Antonio Caravaca
Carles Marín
Carlos López Fonseca
Carme Barceló
Carlos Carnicero
Carolina Molina
José María Carrascal
José María Carretero Novillo
Ignacio Carrión
José Ángel de la Casa
Javier Casal
María Casanova
Carlos Casares (escritor)
Teresa Castanedo
Pablo Castellano
Julián Castellanos
Juan José Castillo
Luis de Castresana
Antonio Castro Jiménez
Xosé Manuel del Caño
Juan Antonio Cebrián
Manuel Cerdán
Francisco Cerecedo
Pilar Cernuda
Esther Cervera
Chábeli Iglesias
Begoña Chamorro
Ramón Chao
Chas (humorista)
Edith Checa
José Clavijo y Fajardo
Mikel Clemente
Ramón Colom
José Comas
Nieves Concostrina
Rafael Conte
Francisco Córdova López
Gregorio Corrochano
David Cubedo
Eusebio Cuerno de la Cantolla
Gustavo Cuervo
Carlos Cuesta Arce
Juan Ignacio Cuesta
David Escamilla
David Jurado Mora
Carlos Dávila (periodista)
Juanjo de la Iglesia
Héctor del Mar
Manuel Delgado Barreto
Alberto Delgado
Secundino Delgado
José Díaz Jácome
Manuel Díaz Martínez
Fernando Díaz Villanueva
Itxu Díaz
Fernando de Diego
Luis Miguel Domínguez Mencía
Enrique Domínguez Rodiño
Montserrat Domínguez
Dorta
Félix Duarte Pérez
Ángel de Echenique
Fernando de Elzaburu Márquez
Francisco de la Escalera
Rafael Escamilla
Isidro Escandell
Joan Escoda
Carmen Escribano de León
Carlos Esplá
José Esteban
José Estrañi y Grau
José Estívalis Cabo
Martín Expósito
Ángel Expósito
Cristina Fallarás
Serafín Fanjul
Antolín Faraldo
Carlos Fernández-Cuenca
José María Fernández Buelta
Victoriano Fernández de Asís
José Fernández de la Sota
Ricardo Fernández Deu
Carlos Fernández Santander
Marta Fernández Vázquez
Pepa Fernández
Fernando Santiago Muñoz
Fernando Viola Sánchez
María Ángeles Fernández Muñoz
Manuel Fernández Cuesta
Pedro Pascasio Fernández Sardinó
Francisco Ferrari Billoch
Mariano Ferrer
Toni Fidalgo
Natalia Figueroa
Luis Figuerola-Ferretti
Tomás Fernando Flores
Antonio Flores (escritor)
Luis Fraga
José María Fraguas
José Francés
Clara Isabel Francia
Francisco Rubiales Moreno
Francisco Verdera Ribas
Francisco Ynduráin
Antonio Franco
Milagros Frías
Marián de la Fuente
Félix Población
José Antonio Gabriel y Galán
Jesús Aguado
Manuel del Águila
Raúl Alonso
Pedro Alonso-Morgado Tallafer
Luis Amado-Blanco
Manuel Amaya Zulueta
Blanca Andreu
Maria Àngels Anglada
Jorge Artajo
Valentín Arteaga
Luis Artigue
Julio Aumente
Antón Avilés de Taramancos
Félix de Azúa
Rafael Azuar
Antonio Luis Baena
Luis Bagué Quílez
Luis Barreda
Daniel Barredo Ibáñez
Ramón de Basterra
Amalia Bautista
Fernando Beltrán
Javier de Bengoechea
Joaquín Benito de Lucas
Juan Antonio Bernier
Juan Manuel Bonet
Xosé Manuel Cabada Vázquez
Matilde Camus
Damià Carbó
Miguel José Carrascosa Salas
Josep Maria Castellet
Mercedes Castro
María Cegarra Salcedo
José de Ciria y Escalante
Matías Miguel Clemente
Javier Corcobado
José Corredor Matheos
Jaume Creus i del Castillo
Adolfo Cueto
Miguel Ángel Curiel
Francisco Deco
Carlos Desastre
Jorge Díaz Martínez
Manuel Díaz Martínez
Santos Domínguez
Alexandra Domínguez
Aura Rosa Cortes Amador
El Tío Picho
José Ángel Fernández García
David Fernández Rivera
Fruela Fernández
José Luis Ferris
Gloria Fuertes
Antonio Gala
Toni García Arias
Jesús García Calderón
Antonio García Ysábal
Enrique García Santo-Tomás
Eduardo García (poeta)
Lorenzo Gomis
José María González Ortega
Juan Manuel González
Antonio Gracia
José Aureliano de la Guía
Carmelo Guillén Acosta
Gumersind Gomila
José Hierro
Gabriel Insausti
Francisco Javier Irazoki
Karmelo C. Iribarren
Clara Janés
Usuario:SUPUL SINAC/Virgilio Jiménez López
Diego Jesús Jiménez
Juan Ramón Jiménez
Carmen Jodra
Álvaro Salvador Jofre
Jon Juaristi
Enrique Juncosa
Antonio Justel
Kutxi Romero
Alma Labiur
Miguel Labordeta
Juan Lamillar
Raquel Lanseros
Rosa Lentini
Ricardo León
Pedro Lezcano Montalvo
Juan Jesús León
Arcadio López Casanova
Guillermo López Gallego
Alfonso López Gradolí
Guillermo López Marín
Esperanza López Parada
Francisco López Serrano
Elsa López
Ernesto López-Parra
Martín López-Vega
Benedicto Lorenzo de Blancas
Raúl Losánez
Epifanio Lupión
Chantal Maillard
Ángel Marina
José Enrique Martínez Fernández
Pedro Luis Martínez Larriba
Julio Martínez Mesanza
Yaiza Martínez
Sebastián Martínez Risco
Antonio Martínez Sarrión
Gregorio Martínez Sierra
Antonio Martínez Viérgol
Erika Martínez
Carlos Marzal
José Mascaraque Díaz-Mingo
Salustiano Masó
Ramón Mayrata
Diego Medrano
Antonio Méndez Rubio
Pablo Méndez
Ana Merino
José María Merino
Bruno Mesa
Enrique de Mesa
Anna Rebeca Mezquita Almer
Miguel Mas
Miguel Merino
Vicente Mojica
Pedro Molina Temboury
Manuel Molina
Josu Montero
Carlos Javier Morales
Álvaro Morales Rodríguez
Juan Morales Rojas
José Moreno Villa
Elisabeth Mulder
Jesús Munárriz
Luis Muñoz (poeta)
Carlos Murciano
Miguel Ángel Muñoz Sanjuán
Chusé Inazio Nabarro
Justo Navarro
Andrés Neuman
Vidal de Nicolás
Rafael Nogueras Oller
Vicente Núñez
Antonio Oliver
Antonio Orihuela
Blas de Otero
Ángel Padilla (poeta)
Manuel Padorno
Amador Palacios
Juan Luis Panero
Leopoldo María Panero
David Pardo
Arcadio Pardo
Carlos Pardo (poeta)
Ángel Pariente
Pilar Paz Pasamar
Alejandro Pedregosa
Pedro de Granada Venegas
Pedro Ignacio Altamirano
Pedro Provencio
Lois Pereiro
Ramón Perelló y Ródenas
Ramón Pérez de Ayala
Isabel Pérez Montalbán
Joaquín Pérez Prados
Ernesto Pérez Zúñiga
Lionello Petri
Juan Vicente Piqueras
Carlos Piera
Josep Piera
Julia Piera
Juana Pinés
Antonio Portela
Benjamín Prado
Tachia Quintanar
Quintero, León y Quiroga
José María Quiroga Plá
Pilar Quirosa-Cheyrouze
Alfredo J. Ramos Campos
Rafael Requerey Ballesteros
David Rey Fernández
José Luis Rey
Miriam Reyes
Eugenia Rico
Jorge Riechmann
Quico Rivas
Humberto Rivas Panedas
Manuel Rivas
Francho Rodés
Claudio Rodríguez Fer
Daniel Rodríguez Moya
Manel Rodríguez-Castelló
Antonio Romero Márquez
José Carlos Rosales
Rubén Martín Díaz
Manuel Ruiz Amezcua
Juan Ruiz de Torres
Nuria Ruiz de Viñaspre
Ángel Rupérez
Ramón Saizarbitoria
Alejandro Lanoël
Manuel Luis Alonso
Amós Milton
Angelina Lamelas
Ascension Badiola
Balbina Rivero
Belén Carmona
Juan Cervera Borrás
Escritores de España
Federico Baraibar
José Antonio Fortea Cucurull
Belén Gache
Francisco Gálvez
Menchu Garcerán
Eduardo García (poeta)
Antonio Gude
Francisco Guillén
Henrique Monteagudo
Màxim Huerta
Inma Chacón
Joaquín Trincado Mateo
Josephine Lys
Luis Miguel Sánchez Tostado
Manuel Amaro Parrado
Manuel Guisande
Marisol Galdón
Miguel María Astraín Bada
José Luis Orihuela
Patricia Almarcegui Elduayen
Ernesto Pérez Zúñiga
Antonio Prieto (escritor)
Rafael Fernández-Shaw Yturralde
Rafael Sarmentero
Pilar del Río
Mercè Rivas Torres
Antonio Rodríguez del Busto
Martín-Miguel Rubio Esteban
Julián Ríos
Víctor Saltero
Sergio Villanueva
Shangay Lily
Yolanda Soler Onís
Juan Torres López
Verónica Valenzuela
Ely del Valle
Vanessa Montfort
Elisa Vázquez de Gey
Ignacio Vidal-Folch
José ViñalsAlfred Harmsworth
Maeve Binchy
El pavo Dustin
Edmund O'Donovan
Veronica Guerin
Edmond About
Marcel Achard
Achille Eyraud
Adolphe Cochery
Gérard Ambroselli
Pierre Assouline
Emmanuel d'Astier de la Vigerie
Juan Bailío
Henri Barbusse
André Baron
André Bazin
Benoît Malon
Jacques Bergier
Patrick Besson
Hubert Beuve-Méry
Jacques de Biez
Jacques Bordiot
Christian Bouchet
Pierre Boutang
Eugène Brieux
Pierre Brossolette
Hernando Calvo Ospina
Albert Camus
Jean Cau
Charles de Montalembert
Jacques Chastenet
Jean-Simon Chaudron
Abel Clarin de La Rive
Claude Bourdet
Colette
Paul Copin-Albancelli
Henry Coston
Jacques Crétineau-Joly
Émile Honoré Daireaux
Jean Daniel
Léon Daudet
Françoise Demulder
Dominique Desanti
Pierre-François Guyot Desfontaines
Roland Dorgelès
Édouard Drumont
Théodore Duret
Alfredo Ebelot
Jean Egen
Guillaume Faye
Ferenc Fejtő
Louis de Fontanes
Gabriel Angerval
Gabriel Hugelmann
Théophile Gautier
Anna Gavalda
Émile de Girardin
Robert Giraud
Françoise Giroud
André Gorz
Roger Gougenot des Mousseaux
Jules Guérin
Hervé Guibert
Emma Guntz
Yves Guyot
Charles-Louis Havas
Jean-Loup Izambert
Históricamente incorrecto
Jean Sévillia
Ernest Jouin
Étienne de Jouy
Jean-Baptiste Alphonse Karr
Joseph Kessel
Serge Laget
Jean Lartéguy
Jean Le Bitoux
Albert Londres
Louis Veuillot
Issa Makhlouf
Jean-Gilles Malliarakis
Jean Mamy
Jean Marquès-Rivière
Stéphanie Marteau
François Mauriac
Arthur Meyer
Thierry Meyssan
Octave Mirbeau
Ted Morgan
Nikos Aliagas
Jean d'Ormesson
Henri de Parville
Patrick D. Frutos
Louis Pauwels
Mariane Pearl
Gilles Perrault
Pascal Pia
Pierre Leroux
Marceau Pivert
Bernard Pivot
Jacques Ploncard d'Assac
Philippe Ploncard d'Assac
Patrick Poivre d'Arvor
Léon de Poncins
Jean Prévost
Prosper-Olivier Lissagaray
Jean Prouvost
Jean Queval
Raymond Radiguet
Jean-Louis de Rambures
Paul Rassinier
Joseph Reinach
Alain Rémond
Théophraste Renaudot
Alexandre Balthazar Laurent Grimod de La Reynière
Lois-Xavier de Ricard
Antoine de Rivarol
Georges Sadoul
Daniel Schneidermann
Ernest Seillière
Émile Servan-Schreiber
Jean-Jacques Servan-Schreiber
Jean-Louis Servan-Schreiber
Dominique Setzepfandt
Anne Sinclair
Siné
Boris Souvarine
Maurice Talmeyr
Mélissa Theuriau
Theveneau de Morande
Théophile Thoré
Gaspard-Félix Tournachon
Jean-Raymond Tournoux
Pierre Unik
Charles de Villette
Pierre Virion
Olivier Weber
Ariel Wizman
Éric Zemmour
Michael Morris Killanin
William Martin Murphy
Rory Carroll
George Bernard Shaw
Richard Steele
Colm Tóibín
Willie Wilde
Franz Alt
Anja Kohl
Gitta Bauer
Joachim-Ernst Berendt
Hans Blüher
Johann Christoph Bode
Adolf Brand
Jürgen Cain Külbel
Johann Carolus
C. W. Ceram
Helmina von Chézy
Matthias Claudius
Jürgen Elsässer
Michel Eyzinger
Julius Faucher
Felix Fechenbach
Michael F. Feldkamp
Joachim Fest
Hans Fritzsche
Friedrich Clemens Gerke
Kurt Julius Goldstein
Emma Guntz
Lutz Hachmeister
Sebastian Haffner
Ernst Hanfstaengl
Walter Haubrich
Kurt Hiller
Marta Hillers
Heinrich Eduard Jacob
Rudolf Jung
Hans Kahle
Yadé Kara
Manuela Kay
Stefan Klein
Elmar Kraushaar
Robert Kurz
Marietta Slomka
Monika Maron
Klaus Mehnert
Agnes Miegel
Ana Plasencia
Basilius von Ramdohr
Theodor Reuss
Erich Salomon
Peter Scholl-Latour
Josephine Siebe
Hans Siemsen
Wolfgang Sofsky
Augustin Souchy
Hildegard Stausberg
Thaddäus Troll
Kurt Tucholsky
Vampirella (periodista)
Günter Wallraff
Aaron Freeman
Alan Abelson
Mumia Abu-Jamal
James Agee
Mitch Albom
Allan Nairn
Jay Allen
John Allen
Chris Anderson
Anne Applebaum
Henry Appleton
Guillermo Arduino
Peter Arnett
Atika Shubert
Russell Baker
Lester Bangs
Barbara Demick
John Battelle
Bruce Bawer
Glenn Beck
Phyllis Bennis
Bárbara Bermudo
Carl Bernstein
Ambrose Bierce
Bill Keller
David Blaustein (periodista)
Nellie Bly
Margaret Bourke-White
Benjamin Bradlee
Ed Bradley
Charles Frederick Briggs
David S. Broder
Po Bronson
Heywood Hale Broun
Malcolm Browne
Vee F. Browne
Art Buchwald
Christopher Buckley
Herb Caen
James Carroll
Johnny Carson
Danny Casolaro
Chris Matthews
Christine Chubbuck
Claudia Rosett
Robert Coates (crítico)
María Antonieta Collins
Janet Cooke
Anderson Cooper
Eric Gordon Corley
Patricia Cornwell
Ann Coulter
Katie Couric
Robert Cox
Stephen Crane
Walter Cronkite
Natalia Cruz
Chris Cuomo
Daniel Coit Gilman
David Rieff
Dorothy Day
Nelson Antonio Denis
José Díaz-Balart
John Dinges
Brian Doherty
Phil Donahue
Charles Henry Dow
Virginia Driving Hawk Sneve
Michael Drosnin
Stephen J. Dubner
Henri Louis Villaume Ducoudray Holstein
Alice Dunbar-Nelson
Eddie Trunk
Elizabeth Hawley
Osborn Elliott
Liz Evora
Susan Faludi
Barry Farber
Lawrence Ferlinghetti
Charles G. Finney
Janet Flanner
B. C. Forbes
Gabriela Frías
Thomas Friedman
Varian Fry
Margaret Fuller
Gaeton Fonzi
George Gallup
Nina García
Gary Mark Smith
Gay Talese
George Creel
Brendan Gill
Dan Gillmor
Ira Gitler
Stephen Glass
James Gleick
Gloria Rodríguez Mulloy
Rube Goldberg
Daniel Goleman
Amy Goodman
Katharine Graham
Enrique Gratas
Greta Van Susteren
Robert Fiske Griggs
Maxx Guetta
H.D.
Briton Hadden
George Ellery Hale
Óscar Haza
Henry Hazlitt
Lafcadio Hearn
William Randolph Hearst
Richard Heinberg
Herbert Morrison
Seymour Hersh
Perez Hilton
Hedda Hopper
Daniel Hopsicker
Charles Horman
Alberto Ibargüen
Iris Chang
Ismael Cala
A. J. Jacobs
Jane Burgermeister
Jani Allan
Peter Jennings
Jeremy Scahill
Jim Knipfel
Joel Chandler Harris
John Ardoin
Johnston McCulley
Jon Lee Anderson
Edward David Jones
Jose Antonio Vargas
Josh Lomberger
Josh Mathews
Juan González (periodista)
Justin Berry
Robert G. Kaiser
Robert D. Kaplan
Sen Katayama
Kay Rush
Keith Olbermann
Clinton Kelly
John F. Kennedy, Jr.
William J. Kennedy
Kevin Kelly
Dennis King
Larry King
Ezra Klein
Pablo Kleinman
George Knapp
Jon Krakauer
Paul Krassner
Lawrence Kudlow
Irv Kupcinet
Mark Kurlansky
Adrian Lamo
Saul Landau
Ring Lardner Jr.
David Lawrence
Jennifer 8. Lee
Ferdinand Jacob Lindheimer
Walter Lippmann
William Lloyd Garrison
Stacy London
Kathryn Jean Lopez
Henry Luce
Charles Fletcher Lummis
Jim McKay (periodista)
Rachel Maddow
John Bartlow Martin
Hans Massaquoi
Herbert Matthews
Mayar Zokaei
Henry Louis Mencken
Michael Cole
Charles Milford Bergstresser
Eduardo Montes-Bradley
Ted Morgan
Morton Mintz
Elliott Murphy
Edward R. Murrow
Sylvia Nasar
Nate Thayer
Alexander Sutherland Neill
Ann Nocenti
Albert Jay Nock
Asra Nomani
Edward S. O'Reilly
James Oberg
John O'Hara
Frederick Law Olmsted
Andrés Oppenheimer
Alicia Ortega
Oswald Garrison Villiard
P.J. O'Rourke
Alberto Padilla
Claudia Palacios
Antonio de Sancha
Asís G. Ayerbe
Javier Azpeitia
Sergi Bellver
Juan Bautista Bergua
Josep Maria Castellet
Mercedes Castro
Joan Baptista Cendrós
Enrique Fontanillo
Ignacio Escuín Borao
José Esteban
Javier Fernández Sánchez
Manuel Fernández Cuesta
Milagros Frías
Joan Gili
José Manuel Gómez y Rodríguez de Pumarada
Joan Gonper
Jorge Herralde
Jesús Herrán Ceballos
Rafael Inglada
Jackeline De Barros
Luzmaría Jiménez Faro
Josep Vergés Matas
José Manuel Lara Bosch
Salvador López Becerra
Mariló López Garrido
Rogelio Luque
Ferrán Marín Ramos
Jesús Munárriz
Malcolm Otero Barral
Emilio Pascual
Ramón Pernas
Francisco Porrúa
Javier Pradera
José Luis Puerto
Alfredo J. Ramos Campos
Emili Rosales
Luis Alberto Salcines
Marcial Souto
Pedro Tabernero
Isaías Táboas
Francisco de Tójar
Pablo Troyano
Esther Tusquets
Alber Vázquez
Antonio Ventura
Diego Juan de Vera Tassis y Villarroel
Luis Vigil

viernes, 18 de noviembre de 2011

DANIEL SAMPER PIZANO




Escritor y guionista de televisión colombiano. Cursa estudios de derecho en la Universidad Javeriana y de periodismo en la Universidad de Kansas. Procede de una familia de escritores y políticos de renombre. Trabaja como periodista desde 1964, año en el que ingresa al periódico El Tiempo, en el cual escribe su famosa columna «Reloj del Tiempo», una de las más leídas de la prensa colombiana. Posteriormente, colabora en la organización y fundación del periódico El Pueblo, de Cali. Está considerado como uno de los mejores escritores de humor en Colombia; ha publicado en este género, entre otros libros: A mí que me esculquen (1980), Dejémonos de vainas (1981), Llévate esos payasos (1983), Piedad con este pobre huérfano (1984) y Esto no es vida (1989), crónicas periodísticas editadas en periódicos y revistas colombianos y extranjeros. De su autoría es también una Antología de grandes reportajes colombianos (1976), Negret, uno dos y tres y Balón y pedal (1986), notas sobre artistas y deportistas. Sus artículos se reproducen en revistas internacionales. Además de premios nacionales de periodismo obtiene el premio María Moors Cabot (1982). Colabora con la revista Cambio 16, editada en España, dirigiendo el suplemento humorístico Monóxido 16. En 1999 publica la antología De mil humores.

jueves, 17 de noviembre de 2011

JULIO CESAR LONDOÑO











Escritor colombiano nacido en 1953. Ha escrito La ecuación del azar, libro sobre los físicos y el destino, El arte de tachar, comentarios sobre las obras de varios autores latinoamericanos; Sacrificio de dama, libro de cuentos; El cubrimiento de América, biografías de los principales protagonistas del Descubrimiento y la Conquista, y La Biblioteca de Alejandría, ensayos breves sobre la rueda, la gramática, el computador, el azar, el perfume, Dios, etc. Recibió el premio Jorge Isaacs de ensayo científico y, en cuento, el Alejo Carpentier, el Carlos Castro Saavedra, el Universidad de Veracruz y el Juan Rulfo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

EN EL MUELLE DE TUS CARNES / Salomón Borrasca







Naufragué como un barco en tus caderas,
condenada al exilio de tu cuerpo,
resbalé por tu piel color canela
que exhalaba fragancias en el viento.

Al entrar el canal de tu cintura,
ví la sed de tus ojos lujurientos,
impregné de sudor tu piel desnuda
y quemaste mi rostro con tu aliento.

Me dormí en tu playa de quimeras,
el ocaso pintó de gris la tarde,
sepultamos los muslos en la arena
ante el juego de estrellas en el aire.

SALOMÓN BORRASCA.

POETAS Y ESCRITORES ARGENTINOS

martes 15 de noviembre de 2011POETAS Y ESCRITORES DE ARGENTINA
Como homenaje a los poetas y escritores argentinos menciono aquí sus nombres, me apeno por las omisiones involuntarias, son muy odiosas, hace poco en mi país Haití sacaron una lista de poetas y no me tuvieron en cuenta ni para servir los tintos en su lanzamiento, les confieso que ese día pensé en suicidarme, casi me le tiro a las patas de un burro, posiblemente en Haítí se averguenzan que me haya hecho tatuar en una teta el nombre de mi amiga Safo de Lesbos, con quien seguramente tumbé catres en vidas pasadas. Por los nombres omitidos menciono sus pueblos. Loor a Argentina donde proximaente voy a contraer nupcias con una africana que es más ardiente que yo.











Gabi Romano
María Elena Sancho
Florencia Abbate
José Antonio Abdelnur
Margarita Abella Caprile
María Raquel Adler
Javier Adúriz
Constante José Aguer
Mara Aguirre
Raúl Gustavo Aguirre
Eduardo Ainbinder
Felipe Aldana
Alejandro Lanoël
Jorge Alemán
Alfredo Bufano
Cristian Aliaga
Roberto Alifano
Rodolfo Alonso
Carlos Alvarado-Larroucau
Rodolfo A. Álvarez
Raúl Amaral
Agustina Andrade
Olegario Víctor Andrade
Apachaca






Graciela Aráoz
Julio Ardiles Gray
Alberto Adrián Arias
Lola Arias
Norberto Aroldi
Mario Arteca
Hilario Ascasubi
Jorge Aulicino
Lina Avellaneda
Ramón Ayala (cantante argentino)
Domingo de Azcuénaga y Basavilbaso
Miguel Ángel Bustos
Enrique Banchs
Roni Bandini
Carlos Barbarito
Vicente Barbieri
Martín del Barco Centenera
Leónidas Barletta
Silvia Baron Supervielle
Angélica Sonia Barrenechea Arriola
Néstor Barron
Ana Becciu
Gabriela Bejerman
Diana Bellesi
León Benarós
Luis Benítez
Marcelo Berbel
Bernardo Schiavetta
Emilia Bertolé
Héctor Pedro Blomberg
Jorge Boccanera
Ivonne Bordelois
Jorge Luis Borges
Edgar Brau
Delfina Bunge
Fausto Burgos
Juan Carlos Bustriazo Ortiz
Cachilo (poeta)
Enrique Cadícamo
Susana Calandrelli
Luis Cané





Julio Alberto Cantuarias
Arturo Capdevila
Linares Cardozo
Arturo Carrera
Evaristo Carriego (poeta)
Emma de Cartosio
Fabián Casas
Gustavo Caso Rosendi
Leonardo Castellani
Joaquín Castellanos
Blas Castellblanch
Elías Castelnuovo
Manuel J. Castilla
Horacio Castillo
José María Castiñeira de Dios
Vicenta Castro Cambón
Emeterio Cerro
Andrés Chabrillón
Juan Chassaing
Ariadna Chaves
Buenaventura Chumillas Laguía
Claudio Mamerto Cuenca
José María Contursi
Pascual Contursi
Gabino Coria Peñaloza
Martín Coronado
Celia Correas de Zapata
Alberto Cortez
Humberto Costantini
Aníbal Cristobo
Hilario Cuadros
Washington Cucurto
Daniel Omar Favero
Dante Bertini
Jaime Dávalos










Juan Carlos Dávalos
Mario Jorge De Lellis
Esteban de Luca
María de Villarino
Fernando Demaría
Edgardo Dobry
Carlos Dominguez (periodista)
Daniel Durand
Rodolfo Edwards
Edmundo Eichelbaum
Enrique Puccia
Juan Carlos Escalante
Esteban Feune de Colombi
Ángel de Estrada
Ángel Faretta
C.E. Feiling
Jacobo Feldman
César Fernández Moreno
Baldomero Fernández Moreno
Gabo Ferro
Jacobo Fijman
Juan de Dios Filiberto
Celedonio Flores
Hugo Foguet
Jorge Fondebrider
Eduardo Antonio Fracchia
Francisco Luis Bernárdez
Francisco Madariaga
Luis Franco
Daniel Freidemberg
Luisa Futoransky
Raúl Galán
Gerardo Gambolini
Daniel García-Mansilla
Gastón Gori
Juan Gelman
Joaquín Giannuzzi
Oliverio Girondo
Alberto Girri
José González Castillo
Eduardo González Lanuza
Raúl González Tuñón
Alfredo Julio Grassi
Rubén Grau
Miguel Grinberg
Néstor Groppa
Irene Gruss
Fernando Guibert
Carlos Guido y Spano
Ricardo Güiraldes
Roberto Hermida
José Hernández (escritor)
Alberto Hidalgo
Julio Huasi
Jacobo Regen
Jorge Sánchez Aguilar
José de Maturana
Juan Emmanuel Ponce de León
Roberto Juarroz
Julián Axat
Kato Molinari
Santiago Kovadloff
Rita Kratsman
Juan Crisóstomo Lafinur
Ana Emilia Lahitte
Leónidas Lamborghini
Osvaldo Lamborghini
Norah Lange
Luis Landriscina
Anahí Lazzaroni
Pipo Lernoud
Libertad Demitrópulos
Hamlet Lima Quintana
Dante A. Linyera
Jorge Ángel Livraga Rizzi
Manuel Lizondo Borda
Francisco López Merino
Luis Luchi
Leopoldo Lugones
Luis José de Tejeda y Guzmán
Luis María Sobrón
Buenaventura Luna
Tom Lupo
Pilar de Lusarreta
Ana María Machado
Marcos Silber
Leopoldo Marechal
María Teresa Andruetto
Marta Cwielong
Marta Giménez Pastor
Juan Carlos Martelli
Carlos Mastronardi
Matilde Herrera
Rodolfo Mattarollo
Mauricio Javier Campos
Salvadora Medina Onrubia
Rosita Melo
Aledo Meloni
Higinio Mena
Mamerto Menapace
Jorge Méndez
Julio Migno
César Aira
Federico Andahazi
Carlos Antognazzi
Roberto Arlt
Juan.J.Bajarlía
Vicente Battista
Eduardo Belgrano Rawson
Eduardo Berti
José Bianco
Adolfo Bioy Casares
Jorge Luis Borges
Miguel Briante
Teresa Caballero
Martín Caparrós
Abelardo Castillo
Cristina Civale
Marcelo Cohen
Haroldo Conti
Julio Cortázar
Roberto Cossa
Antonio Dal Masetto
Marco Denevi
María E. de Miguel
Pablo De Santis
Antonio Di Benedetto
Marcelo di Marco
Alicia Dujovne Ortiz
Alejandro Dolina
C.E.Feiling
José Pablo Feinmann
Juan Filloy
Fogwill
Roberto Fontanarrosa
Juan Forn
Rodrigo Fresán
Luisa Futoransky
Carlos Gardini
Juan Gelman
Mempo Giardinelli
Alberto Girri
Angélica Gorodischer
Daniel Guebel
Luis Gusmán
Liliana Heker
Sylvia Iparraguirre
Noé Jitrik
Vlady Kociancich
Alicia Kozameh
Alberto Laiseca
Leónidas Lamborghini
Osvaldo Lamborghini
Leopoldo Marechal
Juan Martini
Guillermo Martínez
Tomás Eloy Martínez
Manuel Mujica Láinez
Gustavo Nielsen
Silvina Ocampo
Alicia Partnoy
Alan Pauls
Néstor Perlongher
Ricardo Piglia
Alejandra Pizarnik
Abel Posse
Manuel Puig
Rodolfo Rabanal
Andrés Rivera
Reina Roffé
Germán Rozenmacher
Ernesto Sábato
Guillermo Saccomanno
Juan José Saer
Beatriz Sarlo
Ana María Shua
Osvaldo Soriano
Alicia Steimberg
Héctor Tizón
Pablo Urbanyi
Paco Urondo
Luisa Valenzuela
David Viñas
María Elena Walsh
Rodolfo Walsh
Marcelo Zamboni
Florencia Abbate
Gabriela Acher
Gloria Alcorta
Alejandro Lanoël
Alejandro Segura
Jorge Alemán
Carlos Aletto
Alma Bressan
Antonio Mateo Allende
Antonio Santa Ana
Chuny Anzorreguy
Apachaca
Graciela Aráoz
José Arce
Julio Ardiles Gray
Raúl Argemí
Javier Argüello
Abelardo Arias
Mario Arteca
Jorge Asís
Carlos Astrada
Velmiro Ayala Gauna
Ramón Ayala (cantante argentino)
Elizabeth Azcona Cranwell
Cristina Bajo
Luis Balaguer
Florencio González Balcarce
Daniel Osvaldo Balditarra
Carlos Barbarito
Vicente Barbieri
Pedro Luis Barcia
Jorge Barón Biza
Silvia Baron Supervielle
Angélica Sonia Barrenechea Arriola
Ana María Barrenechea
Néstor Barron
Álvaro Barros
Barylka Yerahmiel
Raúl Barón Biza
Adela Basch
Vicente Battista
Osvaldo Bazán
Alfredo Becerra
Eduardo Belgrano Rawson
Augusto Belín Sarmiento
León Benarós
Héctor Ángel Benedetti
Alberto Benegas Lynch
Carlos Javier Benielli
Ariel Bercovich
Bernarda Seitz
Bernardo Schiavetta
Carlos Bernatek
Eduardo Berti
Sarah Bianchi
Héctor Bianciotti
Poldy Bird
Sergio Bizzio
Isidoro Blaisten
Florencia Bonelli
Mateo Booz
René Borderes
María Angélica Bosco
Edgar Brau
Domingo Bravo
Miguel Briante
Leopoldo Brizuela
Herminia Brumana
Buenaventura de Arzac
Fausto Burgos
Graciela Cabal
Samuel Cabanchik
Ana María Caffaratti
Susana Calandrelli
Santiago Calzadilla
Estanislao del Campo
Débora Campos
Alicia Candiani
Luis Cané
Miguel Cané
Miguel Cané (padre)
Pablo Capanna
Martín Caparrós
Arturo Capdevila
Carlos Alberto Merlino
Carlos Ibarguren
Julio Alberto Carreras
Evaristo Carriego (poeta)
Tarik Carson
Emma de Cartosio
Juan Emiliano Carulla
Tomás D. Casares
Hernán Casciari
Leonardo Castellani
Blas Castellblanch
Manuel J. Castilla
Abelardo Castillo
José María Castiñeira de Dios
Nicolás Casullo
Nora Catelli
Julián Centeya
Arturo Cerretani
Emeterio Cerro
Gabriela Cerruti
César Isidro Actis Bru
Andrés Chabrillón
Ariadna Chaves
Fermín Chávez
Sergio Chejfec
Buenaventura Chumillas Laguía
Iverna Codina
Marcelo Cohen
Ricardo Coler
Jorge Consiglio
Haroldo Conti
Celia Correas de Zapata
Augusto Raúl Cortázar
Leticia Cossettini
Julio A. Costa
Lázaro Covadlo
Aníbal Cristobo
María Sonia Cristoff
Washington Cucurto
Blanca Curi
Agustín Cuzzani
Juan Czajkowski
César Bruto
César Magrini
Carlos Alfredo D'Amico
Eduardo D'Anna
Santiago Dabove
Jorge Dágata
Marcelo Damiani
Dante Bertini
Juan Carlos Dávalos
María de Villarino
Ariel Delgado
Marco Denevi
Anexo:Obras y premios de Laura Devetach
Edgardo Devita
Antonio Di Benedetto
Carlos Di Fulvio
Enrique Díaz Araujo
Adolfo Dickman
Diego Arandojo
Iván Díez
Néstor Dipaola
Carlos Alberto Disandro
Ramón Doll
Carlos María Domínguez
Plácido Donato
Dardo Sebastián Dorronzoro
Marcelo Dos Santos
Beatriz Doumerc
Romina Doval
Juan Draghi Lucero
Pablo Dreyfus
César Duayen
Alicia Dujovne Ortiz
Daniel Durand
Juan Pablo Echagüe
Pedro Echagüe
Esteban Echeverría
Eduardo Goligorsky
Alicia Eguren
Samuel Eichelbaum
Enrique Puccia
Enzo Maqueira
Florencio Escardó
Eduardo Estévez
Fermín Estrella Gutiérrez
María Inés Falconi
Federico Falco
Federico Gauffin
Esther Feldman
Jacobo Feldman
Alicia Fernández
Jorge Fernández Díaz (escritor)
Graciela Fernández
Nelly Fernández Tiscornia
Enrique Ferrari
Juan Carlos Ferrari
Emilia Ferreiro
Christian Ferrer
Gustavo Ferreyra
Jacobo Fijman
Juan Filloy
Hugo Finkelstein
Hugo Foguet
Rodolfo Fogwill
Jorge Fondebrider
Alberto María Fonrouge
Horacio Fontova
Aníbal Ford
Luis Ricardo Fors
Eduardo Antonio Fracchia
Luis Franco
Daniel Freidemberg
Daniel Frescó
Silvio Frondizi
Avia Terai
Charata
El Sauzalito
Fuerte Esperanza
Gancedo
General Pinedo
General San Martin
Hermoso Campo
Isla del Cerrito
Juan Jose Castelli
Las Breñas
Machagai
Mision Nueva Pompeya
Pampa del Indio
Puerto Tirol
Resistencia
Roque Saenz Peña
Villa Angela
Villa Rio Bermejito
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Corrientes
Córdoba
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquen
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
Sgo. del Estero
T. del Fuego
Tucuman
Adolfo Gonzales Chaves
Aguas Verdes
Alberti
Arenas Verdes
Arrecifes
Ayacucho
Azul
Bahia Blanca
Bahia San Blas
Balcarce
Baradero
Benito Juarez
Bolivar
Bragado
Brandsen
Campana
Cañuelas
Capilla del Señor
Capitan Sarmiento
Carhue
Carilo
Carlos Casares
Carlos Keen
Carlos Tejedor
Carmen de Areco
Carmen de Patagones
Castelli
Chacabuco
Chapadmalal
Chascomus
Chivilcoy
Ciudad de Buenos Aires
Claromeco
Colon
Coronel Dorrego
Coronel Pringles
Coronel Suarez
Coronel Vidal
Costa Azul
Costa Chica
Costa del Este
Costa Esmeralda
Daireaux
Dolores
Ensenada
Escobar
Exaltación de la Cruz
General Belgrano
General Lamadrid
General Las Heras
General Lavalle
General Madariaga
General Pinto
General Rodriguez
General Villegas
Guaminí
Huanguelen
Junin
La Lucila del Mar
La Plata
Las Flores
Las Gaviotas
Las Toninas
Lincoln
Lobería
Lobos
Los Toldos
Lujan
Magdalena
Maipu
Mar Azul
Mar Chiquita
Mar de Ajo
Mar de Cobo
Mar de las Pampas
Mar del Plata
Mar del Sur
Mar del Tuyu
Marisol
Medanos
Mercedes
Miramar
Monte Hermoso
Navarro
Necochea
Nueva Atlantis
Nueve de Julio
Olavarria
Orense
Oriente
Ostende
Pedro Luro
Pehuajo
Pehuen Co
Pergamino
Pigüé
Pilar
Pinamar
Pinar del Sol
Pipinas
Puan
Punta Alta
Punta Indio
Punta Medanos
Quequen
Quilmes
Ramallo
Ranchos
Rauch
Reta
Rivadavia
Rojas
Roque Perez
Saavedra
Saladillo
Saldungaray
Salto
San Andres de Giles
San Antonio de Areco
San Bernardo
San Cayetano
San Clemente del Tuyu
San Fernando
San Isidro
San Miguel del Monte
San Nicolas
San Pedro
Santa Clara del Mar
Santa Teresita
Sierra de la Ventana
Sierra de los Padres
Sierras Bayas
Suipacha
Tandil
Tapalque
Tigre
Tomas Jofre
Tornquist
Treinta de Agosto
Trenque Lauquen
Tres Arroyos
Valeria del Mar
Vedia
Veinticinco de Mayo
Verónica
Vicente Casares
Villa Gesell
Villa La Arcadia
Villa Serrana La Gruta
Villa Ventana
Villalonga
Zarate

martes, 15 de noviembre de 2011

Héctor Abad Faciolince









Estudió medicina, filosofía y periodismo, todos inconclusos. Después de vivir en México, marchó a Italia, licenciándose en Lengua y Literatura Modernas. Vuelto a Colombia, su padre fue asesinado, y él, amenazado de muerte, por lo que marchó primero a España y luego a Italia, donde estuvo cinco años siendo profesor de Español en la Universidad de Verona. De vuelta a su país, fue director y editor de la Revista Universidad de Antioquia. Trabaja como traductor y crítico literario, y colabora con periódicos tales como Cambio y El Malpensante.

Es autor de ensayos y novelas.

JOTAMARIO ARBELÁEZ







Poeta colombiano nacido en Cali. Representante y cofundador del movimiento nadaísta colombiano, desde su primer libro de poemas, El profeta en su casa (1966), demostró la ironía y la mordacidad que había asimilado a través de sus lecturas de los creadores surrealistas. A ésta primera obra siguieron, El libro rojo de rojas (1970), junto a Elmo Valencia; Mi reino por este mundo (1981), La casa de la memoria (1985), El espíritu erótico (1990), realizada junto al pintor Fernando Guinard; y El cuerpo de ella (1999).

OCTAVIO PAZ / BIOGRAFÍA






Octavio Paz Lozano nació el 31 de marzo de 1914 en el pueblo de Mixcoac (ahora parte de la ciudad de México), en el Distrito Federal. Tenía dos figuras familiares muy importantes, su abuelo Irineo Paz quien era escritor, intelectual y estaba unido al gobierno de Porfirio Díaz; y su padre Octavio Paz, quien era revolucionario durante la Revolución Mexicana. Su familia y él se fueron a vivir a Estados Unidos cuando era pequeño.Cuando regresó a México participó en las rebeliones estudiantiles de esa época, las cuales buscaban la autonomía para la Universidad.

Muy joven, Octavio Paz comienza su actividad literaria ayudando a diversas revistas y diarios como "Bandaral" y "Cuadernos del Valle de México". Así mismo, en 1933 publica su primer libro de poemas llamado"Luna silvestre". Durante la Guerra Civil Española, en 1937, Octavio Paz viaja a España y publica poemas como "Perfil del Hombre" y "No pasarán".

A su regreso a México en 1938 ayuda a la formación del diario "El Popular", y así en 1939 se convierte en redactor jefe de este mismo. Ese mismo año, junto con Efraín Huerta, funda la revista de poesía y crítica "Taller" la cual ocupa un papel muy importante en la renovación literaria mexicana, ya que estaba integrada por escritores jóvenes y donde se publicaron traducciones de algunos textos importantes de la poesía universal moderna.

En 1940 funda la revista "El hijo pródigo" con Xavier Villaurrutia. Tres años después, ocupa un cargo diplomático en los Estados Unidos y después de dos años recibe la beca de la fundación Guggenheim.

Con sus ingreso al Servicio Exterior Mexicano, viaja a Europa para establecerse en París de 1946 a 1952, donde conoce a Bretón y colabora con las actividades del movimiento surrealista y con diversas revistas internacionales. Ahí mismo, publica sus ensayos "El laberinto de la Soledad" con el cual consigue un reconocimiento internacional, "El Arco y la lira" y "Las Peras del Olmo" donde se encuentra resumida su teoría poética.

En 1952 viaja a la India y Japón donde conoce poesía y pensamientos orientales. Tres años después con la ayuda de Leonora Carrington, Juan Soriano y Juan José Arreola funda el grupo "Poesía en Voz Alta" al mismo tiempo que colabora con "Revista mexicana de literatura" y en "El corno emplumado" donde practica y defiende las posiciones experimentales del arte contemporáneo. En 1956 intenta su aventura teatral y es por eso que escribe "La Hija de Rapaccini".

En el año de 1962 fue embajador de México en la India, pero en 1968 renuncia a ese cargo como protesta por los sucesos estudiantiles en México. En 1971 regresa a México donde dirige la revista "Plural" la cual trataba de las críticas de las letras, el arte, el pensamiento y la política, pero en 1976 la revista cae y Octavio Paz se une con otros intelectuales para dirigir la revista "Vuelta" la cual se convierte en la revista con mayor prestigio.

Recibió varios premios literarios, como el del Príncipe de Asturias, el Premio Cervantes(1981) y el de Tocqueville. Pero el mayor de todos fue el Premio Nobel, en 1990, otorgado como reconocimiento universal a su obra. Fue el primer escritor mexicano en recibirlo, y uno entre los varios concedidos a los autores de la literatura hispánica.

A lo largo de su vida Octavio paz estuvo casado dos veces:con la escritora mexicana Elena Garro y con Marie José Tramini.

Fallece en la ciudad de México el 20 de abril 1998.

lunes, 14 de noviembre de 2011

NOCHE EN ACAPULCO / Salomón Borrasca













Esta noche en Acapulco embriagadas con tequila
andaremos por las calles como dos aves nocturnas
y burlando los prejuicios en la curva de una esquina
me amarás perdidamente como no lo has hecho nunca.

Esta noche en Acapulco está demasiado fría
y la luz de los faroles no alcanza a iluminar
el extenso paraíso de tus carnes primitivas
de esas carnes que esta noche te prometo conquistar.

Bajo esa luna opaca y lujuriosa que nos mira
te daré todos los besos que no me has querido dar,
si mañana nos sorprende la implacable luz del día
nos pondremos otra cita en la puerta de algún bar.

Salomón Borrasca

GABRIELA MISTRAL / BIOGRAFÍA




(Seudónimo literario de Lucilia Godoy; Vicuña, Chile, 1889 - Nueva York, 1957) Poetisa y educadora chilena. Hija de un maestro de escuela, con dieciséis años Gabriela Mistral decidió dedicarse ella también a la enseñanza; trabajó como profesora de secundaria en su país y como directora de escuela.

Gabriela Mistral se dio a conocer en los Juegos Florales de Chile en 1914 con el libro de poemas Los sonetos de la muerte, nacidos del dolor causado por el suicidio de su prometido, el empleado ferroviario Romelio Ureta, a quien había conocido en 1906. Estos sonetos fueron incorporados en 1922 a una colección más amplia de sus versos realizada por el Instituto Hispánico de Nueva York bajo el título de Desolación.


Gabriela Mistral

Ese mismo año dejó Chile para trasladarse a México, a petición del gobierno de este país, con el fin de que colaborara en la reforma de la educación iniciada por Vasconcelos. En México, Gabriela Mistral fundó la escuela que lleva su nombre y colaboró en la organización de varias bibliotecas públicas, además de componer poemas para niños (Rondas de niños, 1923) por encargo del ministro de Instrucción Pública mexicano, y textos didácticos como Lecturas para mujeres (1924).

Terminada su estancia en México, viajó a Europa y a Estados Unidos, y en 1926 fue nombrada secretaria del Instituto de Cooperación Intelectual de la Sociedad de Naciones. Paralelamente, fue redactora de una revista de Bogotá, El Tiempo (sus artículos fueron recogidos póstumamente en Recados contando a Chile, en 1957), representó a Chile en un congreso universitario en Madrid y pronunció en Estados Unidos una serie de conferencias sobre el desarrollo cultural estadounidense (1930). En 1945 Gabriela Mistral recibió el Premio Nobel de Literatura.

La poesía de Gabriela Mistral

De tendencia modernista en sus inicios, su poesía derivó hacia un estilo personal, con un lenguaje coloquial y simple, de gran musicalidad, y un simbolismo que conecta con una imaginería de tradición folclórica. En sus obras expresó temas como el sufrimiento o la maternidad frustrada, así como inquietudes religiosas y sociales que responden a su ideología cristiana y socialista.

La obra de Mistral, en efecto, pasó por distintas etapas relacionadas con la temática y el estilo literario. En un primer momento, con la publicación de Desolación, existe un fuerte predomino del sentimiento sobre el pensamiento a la vez que una cercanía muy estrecha con lo religioso. En este libro aborda el tema del amor desde su propia experiencia trágica: la muerte de su amante.

En otra de sus producciones, Ternura (1924), la poetisa realiza una fusión de cuerpo y alma a través de la maternidad. Existe una pérdida real en el adulto: la infancia, que es restituida, en parte, a través del lenguaje. Este libro, dedicado a su madre y hermana, está dividido en siete secciones: Canciones de Cuna, Rondas, La Desviadora, Jugarretas, Cuenta-Mundo, Casi Escolares y Cuento. Muchos de sus poemas -relacionados con niños- quedaron recogidos en sus poemarios Desolación y Lectura para Mujeres.

En 1938 apareció Tala, en la que está presente la cosmovisión dolorosa de Desolación. En 1954 apareció en Chile su siguiente colección de poemas, Lagar. Con anterioridad, habían aparecido dos antologías suyas, una en 1941 y otra en 1950, titulada Pequeña Antología. En esta obra estarían presentes todas las muertes, las tristezas, las pérdidas y el sentimiento de su propio fin. Éste fue el último texto que publicó en vida.

De aquí en adelante se publicarían muchos más textos recopilatorios de las poesías de la Mistral. Algunos de ellos son: Antología (1957), Recados: contando a Chile (1957), Los Motivos de San Francisco (1965), Poema de Chile (1967), Cartas de Amor de Gabriela Mistral (1978) y Gabriela Mistral en el Repertorio Americano (1978), entre otros muchos.

JORGE LUIS BORGES / BIOGRAFÍA



Nació en Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino. Jorge Luis Borges procedía de una familia de próceres que contribuyeron a la independencia del país. Su antepasado, el coronel Isidro Suárez, había guiado a sus tropas a la victoria en la mítica batalla de Junín; su abuelo Francisco Borges también había alcanzado el rango de coronel.

Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradición familiar se empleó como profesor de psicología e inglés. Estaba casado con la delicada Leonor Acevedo Suárez, y con ella y el resto de su familia abandonó la casa de los abuelos donde había nacido Jorge Luis y se trasladó al barrio de Palermo, a la calle Serrano 2135, donde creció el aprendiz de escritor teniendo como compañera de juegos a su hermana Norah.

En aquella casa ajardinada aprendió Borges a leer inglés con su abuela Fanny Haslam y, como se refleja en tantos versos, los recuerdos de aquella dorada infancia lo acompañarían durante toda su vida. Apenas con seis años confesó a sus padres su vocación de escritor, e inspirándose en un pasaje del Quijote redactó su primera fábula cuando corría el año 1907: la tituló La visera fatal. A los diez años comenzó ya a publicar, pero esta vez no una composición propia, sino una brillante traducción al castellano de El príncipe feliz de Oscar Wilde.

En el mismo año en que estalló la Primera Guerra Mundial, la familia Borges recorrió los inminentes escenarios bélicos europeos, guiados esta vez no por un admirable coronel, sino por un ex profesor de psicología e inglés, ciego y pobre, que se había visto obligado a renunciar a su trabajo y que arrastró a los suyos a París, a Milán y a Venecia hasta radicarse definitivamente en la neutral Ginebra cuando estalló el conflicto.

Borges era entonces un adolescente que devoraba incansablemente la obra de los escritores franceses, desde los clásicos como Voltaire o Víctor Hugo hasta los simbolistas, y que descubría maravillado el expresionismo alemán, por lo que se decidió a aprender el idioma descifrando por su cuenta la inquietante novela de Gustav Meyrink El golem.

Hacia 1918 lee asimismo a autores en lengua española como José Hernández, Leopoldo Lugones y Evaristo Carriego y al año siguiente la familia pasa a residir en España, primero en Barcelona y luego en Mallorca, donde al parecer compuso unos versos, nunca publicados, en los que se exaltaba la revolución soviética y que tituló Salmos rojos.

En Madrid trabará amistad con un notable políglota y traductor español, Rafael Cansinos-Assens, a quien extrañamente, a pesar de la enorme diferencia de estilos, proclamó como su maestro. Conoció también a Valle Inclán, a Juan Ramón Jiménez, a Ortega y Gasset, a Ramón Gómez de la Serna, a Gerardo Diego... Por su influencia, y gracias a sus traducciones, fueron descubiertos en España los poetas expresionistas alemanes, aunque había llegado ya el momento de regresar a la patria convertido, irreversiblemente, en un escritor.

De regreso en Buenos Aires, fundó en 1921 con otros jóvenes la revista Prismas y, más tarde, la revista Proa; firmó el primer manifiesto ultraísta argentino, y, tras un segundo viaje a Europa, entregó a la imprenta su primer libro de versos: Fervor de Buenos Aires (1923). Seguirán entonces numerosas publicaciones, algunos felices libros de poemas, como Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929), y otros de ensayos, como Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos, que desde entonces se negaría a reeditar.

Durante los años treinta su fama creció en Argentina y su actividad intelectual se vinculó a Victoria y Silvina Ocampo, quienes a su vez le presentaron a Adolfo Bioy Casares, pero su consagración internacional no llegaría hasta muchos años después. De momento ejerce asiduamente la crítica literaria, traduce con minuciosidad a Virginia Woolf, a Henri Michaux y a William Faulkner y publica antologías con sus amigos. En 1938 fallece su padre y comienza a trabajar como bibliotecario en las afueras de Buenos Aires; durante las navidades de ese mismo año sufre un grave accidente, provocado por su progresiva falta de visión, que a punto está de costarle la vida.

Al agudizarse su ceguera, deberá resignarse a dictar sus cuentos fantásticos y desde entonces requerirá permanentemente de la solicitud de su madre y de su amigos para poder escribir, colaboración que resultará muy fructífera. Así, en 1940, el mismo año que asiste como testigo a la boda de Silvina Ocampo y Bioy Casares, publica con ellos una espléndida Antología de la literatura fantástica, y al año siguiente una Antología poética argentina.

En 1942, Borges y Bioy se esconden bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq y entregan a la imprenta unos graciosos cuentos policiales que titulan Seis problemas para don Isidro Parodi. Sin embargo, su creación narrativa no obtiene por el momento el éxito deseado, e incluso fracasa al presentarse al Premio Nacional de Literatura con sus cuentos recogidos en el volumen El jardín de los senderos que se bifurcan, los cuales se incorporarán luego a uno de sus más célebres libros, Ficciones, aparecido en 1944.

Vicisitudes públicas

En 1945 se instaura el peronismo en Argentina, y su madre Leonor y su hermana Norah son detenidas por hacer declaraciones contra el nuevo régimen: habrán de acarrear, como escribió muchos años después Borges, una "prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos", pero lo cierto es que, a causa de haber firmado manifiestos antiperonistas, el gobierno lo apartó al año siguiente de su puesto de bibliotecario y lo nombró inspector de aves y conejos en los mercados, cruel humorada e indeseable honor al que el poeta ciego hubo de renunciar, para pasar, desde entonces, a ganarse la vida como conferenciante.

La policía se mostró asimismo suspicaz cuando la Sociedad Argentina de Escritores lo nombró en 1950 su presidente, habida cuenta de que este organismo se había hecho notorio por su oposición al nuevo régimen. Ello no obsta para que sea precisamente en esta época de tribulaciones cuando publique su libro más difundido y original, El Aleph (1949), ni para que siga trabajando incansablemente en nuevas antologías de cuentos y nuevos volúmenes de ensayos antes de la caída del peronismo en 1955.

En esta diversa tesitura política, el recién constituido gobierno lo designará, a tenor del gran prestigio literario que ha venido alcanzando, director de la Biblioteca Nacional e ingresará asimismo en la Academia Argentina de las Letras. Enseguida los reconocimientos públicos se suceden: Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cuyo, Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett, Comendador de las Artes y de las Letras en Francia, Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes de Argentina, Premio Interamericano Ciudad de Sèo Paulo...


Jorge Luis Borges

Inesperadamente, en 1967 contrae matrimonio con una antigua amiga de su juventud, Elsa Astete Millán, boda de todos modos menos tardía y sorprendente que la que formalizaría pocos años antes de su muerte, ya octogenario, con María Kodama, su secretaria, compañera y lazarillo, una mujer mucho más joven que él, de origen japonés y a la que nombraría su heredera universal. Pero la relación con Elsa fue no sólo breve, sino desdichada, y en 1970 se separaron para que Borges volviera de nuevo a quedar bajo la abnegada protección de su madre.

Los últimos reveses políticos le sobrevinieron con el renovado triunfo electoral del peronismo en Argentina en 1974, dado que sus inveterados enemigos no tuvieron empacho en desposeerlo de su cargo en la Biblioteca Nacional ni en excluirlo de la vida cultural porteña.

Dos años después, ya fuera como consecuencia de su resentimiento o por culpa de una honesta alucinación, Borges, cuya autorizada voz resonaba internacionalmente, saludó con alegría el derrocamiento del partido de Perón por la Junta Militar Argentina, aunque muy probablemente se arrepintió enseguida cuando la implacable represión de Videla comenzó a cobrarse numerosas víctimas y empezaron a proliferar los "desaparecidos" entre los escritores. El propio Borges, en compañía de Ernesto Sábato y otros literatos, se entrevistó ese mismo año de 1976 con el dictador para interesarse por el paradero de sus colegas "desaparecidos".

De todos modos, el mal ya estaba hecho, porque su actitud inicial le había granjeado las más firmes enemistades en Europa, hasta el punto de que un académico sueco, Artur Ludkvist, manifestó públicamente que jamás recaería el Premio Nobel de Literatura sobre Borges por razones políticas. Ahora bien, pese a que los académicos se mantuvieron recalcitrantemente tercos durante la última década de vida del escritor, se alzaron voces, cada vez más numerosas, denunciando que esa actitud desvirtuaba el espíritu del más preciado premio literario.

Para todos estaba claro que nadie con más justicia que Borges lo merecía y que era la Academia Sueca quien se desacreditaba con su postura. La concesión del Premio Cervantes en 1979 compensó en parte este agravio. En cualquier caso, durante sus últimos días Borges recorrió el mundo siendo aclamado por fin como lo que siempre fue: algo tan sencillo e insólito como un "maestro".

La obra de Jorge Luis Borges

Borges es sin duda el escritor argentino con mayor proyección universal. Se hace prácticamente imposible pensar la literatura del siglo XX sin su presencia, y así lo han reconocido no sólo la crítica especializada sino además las diversas generaciones de escritores, que vuelven con insistencia sobre sus páginas como si éstas fueran canteras inextinguibles del arte de escribir.

Borges fue el creador de una cosmovisión muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbologías y de una poderosa erudición, producto de su frecuentación de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona -William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad son referencias permanentes en su obra-, además de su conocimiento de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcción de sus ficciones, le permitió combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara.

El primer libro de poemas de Borges fue Fervor de Buenos Aires (1923), en el que ensayó una visión personal de su ciudad, de evidente cuño vanguardista. En 1925 dio a conocer Luna de enfrente y, tres años más tarde, Cuaderno San Martín, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las "orillas" urbanas, esos bordes geográficos de Buenos Aires en los que años más tarde ubicará la acción de muchos de sus relatos.

Puede decirse que en estos primeros libros Borges funda con su escritura una Buenos Aires mítica, dándole espesor literario a calles y barrios, portales y patios. El poeta parece rondar la ciudad como un cazador en busca de imágenes prototípicas, que luego volcará con maestría en sus versos y prosas.

En 1930 publicó Evaristo Carriego, un título esencial en la producción borgeana. En este ensayo, al tiempo que traza una biografía del poeta popular que da título al libro, se detiene en la invención y narración de diferentes mitologías porteñas, como en la poética descripción del barrio de Palermo. Evaristo Carriego no responde a la estructura tradicional de las presentaciones biográficas, sino que se sirve de la figura del poeta elegido para presentar nuevas e inéditas visiones de lo urbano, como se manifiesta en capítulos tales como "Las inscripciones de los carros" o "Historia del tango".

Hacia 1932 da a conocer Discusión, libro que reúne una serie de ensayos en los que se pone de manifiesto no sólo la agudeza crítica de Borges sino además su capacidad en el arte de conmover los conceptos tradicionales de la filosofía y la literatura. Además de las páginas dedicadas al análisis de la poesía gauchesca, este volumen integra capítulos que han servido como venero de asuntos de reflexión para los escritores argentinos, tales como "El escritor argentino y la tradición", "El arte narrativo y la magia" o "La supersticiosa ética del lector".

En 1935 aparece Historia universal de la infamia, con textos que el propio autor califica como ejercicios de prosa narrativa y en los que es evidente la influencia de Robert Louis Stevenson y Gilbert Chesterton. Este volumen incluye uno de sus cuentos más famosos, "El hombre de la esquina rosada".

Historia de la eternidad (1936) y, sobre todo, Ficciones (1944) acabaron de consolidar a Borges como uno de los escritores más singulares del momento en lengua castellana. En las páginas de este último libro se despliega toda su maestría imaginativa, plasmada en cuentos como "La biblioteca de Babel", "El jardín de los senderos que se bifurcan" o "La lotería de Babilonia". También pertenece a este volumen "Pierre Menard, autor del Quijote", relato o ensayo -en Borges esos géneros suelen confundirse deliberadamente- en el que reformula con genial audacia el concepto tradicional de influencia literaria.

También de 1944 es Artificios, que incluye su célebre cuento "La muerte y la brújula", en el que la trama policial se conjuga con sutiles apreciaciones derivadas del saber cabalístico, al que Borges dedicó devota atención. El Aleph (1949), volumen de diecisiete cuentos, vuelve a demostrar su maestría estilística y su ajustada imaginación, que combina elementos de la tradición filosófica y de la literatura fantástica. Además del cuento que da título al libro, se incluyen otros como "Emma Zunz", "Deutsches Requiem", "El Zahir" y "La escritura del Dios".

El Hacedor (1960) incluía algunas piezas escritas treinta años antes y sin embargo guardaba una sólida unidad entre todas sus partes, no sólo formal sino también en cuanto a contenidos, siempre alineados en la idea borgeana de que tanto los grandes sistemas de la metafísica como las parábolas y las elucidaciones de la teología son elementos que forman parte del gran mundo de la literatura fantástica.

La obra de Borges se reparte también en un buen número de volúmenes escritos en colaboración, tanto dedicados a la ficción como al ensayo. Engrosan el caudal de sus escritos una gran cantidad de notas de crítica bibliográfica y comentarios de literatura, aparecidos en diferentes publicaciones periódicas argentinas y extranjeras, además de conferencias y entrevistas en las que desplegó con inteligencia y mordacidad sus puntos de vista. Se trata de una parte de su obra que, casi a la misma altura que sus libros considerados mayores, ha sido objeto recurrente de comentario y estudio por parte de la crítica y de numerosas recopilaciones.

PABLO NERUDA / BIOGRAFÍA







Nació en 1904 en Parral con el nombre de Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, Neruda se sintió durante toda su vida profundamente enraizado en su tierra chilena pese a haber llevado una existencia de viajero incansable. Su madre, Rosa Basoalto, murió de tuberculosis poco después de dar a luz, y su padre, conductor de un tren que cargaba piedra, José del Carmen Reyes Morales, se casó dos años después con Trinidad Cambia Marverde, de quien Neruda escribiría: "Era una mujer dulce y diligente, tenía sentido del humor campesino y una bondad activa e infatigable". Para el pequeño Neftalí fue su nueva madre como el hada buena; tuteló al muchacho con una solicitud incluso mayor que su auténtico padre, con quien, en su adolescencia, no tardaría en mantener graves disputas.

Residiendo en Temuco, ingresó en el Liceo de la ciudad en 1910, y cuando aún no había salido de esta institución, el 18 de julio de 1917, pudo leer emocionadamente en un periódico local, La Mañana, el primero de sus artículos publicados, que tituló "Entusiasmo y perseverancia". Para entonces había tenido la suerte de conocer a una imponente señora, "alta, con vestidos muy largos", que no era otra sino la célebre poetisa Gabriela Mistral, quien le había regalado algunos libros de Tolstoi, Dostoievski y Chéjov, decisivos en su primera formación literaria.

No obstante, su padre se oponía abiertamente a que siguiera esta vocación, de modo que cuando el 28 de noviembre de 1920 obtuvo el premio de la Fiesta de Primavera de Temuco, el joven poeta ya firmaba sus poemas con seudónimo, un ardid para desorientar a su progenitor. El nombre elegido, Neruda, lo había encontrado por azar en una revista y era de origen checo; no sabía que se lo estaba usurpando a un colega, un lejano escritor que compuso hermosas baladas y que posee un monumento erigido en el barrio de Mala Strana de Praga.

Cuando concluye sus estudios en el Liceo pasa a Santiago para seguir la carrera de profesor de francés en el Instituto Pedagógico, pero continúa preparando libros de versos. Al poco tiempo se vincula a la revista Juventud de la Federación de Estudiantes, donde toma contacto con el movimiento anarquista y, en particular, con uno de los líderes del grupo, formidable y valeroso, llamado Juan Gandulfo. En 1922, habiendo trabado una buena amistad, que se revelaría fecunda y duradera, con el director de la revista Claridad, se incorpora a su redacción, y así comienza a escribir como un poseso hasta cinco poemas diarios. Al año siguiente edita a sus expensas su primer libro de poemas, Crepusculario.

Para poder pagarse esta publicación, Pablo Neruda, por entonces un joven ávido de lecturas y de vida, extravagante y delgado, vestido a lo poeta bohemio del siglo XIX con un traje negro, debe vender sus muebles, empeñar el reloj que le ha regalado su padre y recibir la ayuda in extremis de un crítico generoso. Este último, un tal Allone, se prestó a saldar la deuda cuando el editor se negó a entregar un solo ejemplar antes de que estuviera satisfecha completamente la factura.


Neruda y Nicolás Guillén en el Aula Magna
de la Universidad de La Habana (1960)

Crepusculario fue en realidad una miscelánea de otros proyectos, una reordenación precipitada de poemas que inmediatamente dejaron insatisfecho al autor. A partir de entonces Neruda se entregó, con más ahínco si cabe, a la confección de otro libro, éste sí, orgánico y mucho más personal, que terminaría publicándose en 1924 con el título Veinte poemas de amor y una canción desesperada.

Diplomático por Asia

A partir de esta época la politización de la poesía de Neruda será progresivamente mayor y, paralelamente, su vida se verá enfrentada a adversas circunstancias económicas. De momento, al abandonar sus estudios, su padre le retira toda ayuda material, por lo que abraza la esperanza de conseguir algún cargo diplomático. Sin embargo, todo lo que obtiene en 1927 es un oscuro y remoto destino consular en Rangún, Birmania.

Allí, en aquellas tierras fantásticas, "entre hombres que adoran la cobra y la vaca", conoció Pablo Neruda a la tan bella como peligrosa Josie Bliss, una nativa que sin embargo vestía a la manera inglesa. Tras visitar en su compañía los más exóticos rincones de aquellas tierras, se trasladó a vivir a casa de ella, pero pronto la muchacha trocó su dulzura en celos, y la vida de la pareja se hizo intolerable. "Sentía ternura hacia sus pies desnudos", escribió el escritor, pero también contó cómo Josie le escondía las cartas y cómo, en una ocasión, se despertó sobresaltado y la encontró vestida de blanco, al otro lado del mosquitero, tenebrosa, blandiendo un cuchillo mortífero y sin determinarse a asestar el golpe fatal: "Cuando te mueras se acabarán mis temores", balbuceó con amargura la mujer enferma.

Asustado, Pablo Neruda no tardó en huir de aquella situación que cada vez se volvía más amenazante, y cuando recibió un telegrama en el que se le comunicaba su traslado a Ceilán, preparó el viaje en el más absoluto secreto y se marchó sin despedirse, abandonando en el desolado hogar de Josie sus ropas y sus libros.

Ejerció durante un año de cónsul en Colombo (Ceilán, actual Sri Lanka) y en 1929 fue trasladado a Singapur. Su inquietud por las culturas indostaníes y la política lo llevó a asistir al Congreso Panhindú, celebrado en Calcuta en 1929. En 1930, Pablo Neruda se casó con María Antonieta Hagenaar, una joven holandesa con la que regresó a Chile dos años después y que le dio una hija, Malva Marina, el 4 de octubre de 1934. Ese mismo año, y tras haber conocido a Federico García Lorca en Buenos Aires, se trasladó a España para hacerse cargo del consulado chileno en Barcelona. En España desarrolló una intensa actividad cultural y conoció a poetas de la generación del 27 como Miguel Hernández, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre o Manuel Altolaguirre.

Neruda en España

Su integración en aquel Madrid pletórico de pasiones políticas se acrecentó al año siguiente, pues en febrero de 1935 se hizo cargo del consulado de Chile en la capital española. En Madrid apareció aquel año la revista literaria Caballo Verde para la Poesía, dirigida por el poeta. También allí dio a la imprenta una de sus obras más célebres, Residencia en la Tierra, y conoció a su segunda esposa, Delia del Carril.

La trayectoria española de Neruda tomó tintes dramáticos cuando el 18 de julio de 1936 dio comienzo la terrible guerra civil que enfrentó a "las dos Españas". Uno de los primeros hechos sangrientos de aquella lucha fue el fusilamiento de Federico García Lorca. Abandonó la península Ibérica en pleno conflicto bélico y se dirigió a París, desde donde participó activamente en actos de solidaridad con la República y el pueblo español. Tras su regreso a Chile, en 1937, prosiguió su actividad combativa con la publicación de España en el corazón.

En 1938, Ediciones Ercilla dio a la luz una recopilación de sus obras. Aquel año falleció su padre en Temuco y poco después, su madrastra. En octubre triunfó en las elecciones generales chilenas el Frente Popular. Mientras, en Cataluña, se editaba España en el corazón.

La Guerra Civil española concluyó en 1939 con la derrota de los republicanos. Neruda solicitó, y obtuvo, el nombramiento de cónsul para la inmigración española. Con la idea de ayudar en lo posible a los derrotados, viajó a París y desde allí organizó una expedición de españoles a bordo del vapor Winnipeg que llegó a Valparaíso a finales de año. El poeta regresó de nuevo a Chile en 1940, cuando ya había comenzado la Segunda Guerra Mundial, pero permaneció poco tiempo en su país, pues en agosto se incorporó a un nuevo destino diplomático, el consulado general de Chile en México. Desde allí viajó a Cuba. En 1942 publicó América, no invoco tu nombre en vano, que después fue incorporado al Canto general; ese año sufrió la pérdida de su hija, Malva Marina, que falleció en Europa.

Política, exilio y reconocimiento

A partir de 1946, su actividad política se desarrollaría en su propia patria, donde fue elegido senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta. Ese mismo año obtuvo también en Chile el Premio Nacional de Literatura, pero no tardarían en complicársele las cosas cuando hizo pública su enérgica protesta por la persecución desencadenada contra los sindicatos por el presidente González Videla. La lectura ante el Senado de su alegato Yo acuso motivó que se ordenara su detención y sólo gracias al refugio que le ofrecieron sus allegados logró Neruda evitarla y salir del país el 24 de febrero de 1949.

Durante el tiempo en que estuvo oculto preparó otra de sus obras mayores, Canto general, que, aparte de distribuirse clandestinamente en Chile, se editará en México en 1950 con ilustraciones de los grandes muralistas Siqueiros y Diego Rivera, poco antes de que se le conceda, junto a Picasso y al poeta turco Nazim Hikmet, el Premio Internacional de la Paz. Comienza entonces un doloroso destierro, cuya tristeza apenas puede ser enjugada por los numerosos homenajes, calurosas recepciones e importantes galardones con que se reconocen sus méritos como poeta y como hombre íntegro. En 1951 inició un viaje por Italia, país en el que fijó su residencia al año siguiente. En Capri escribió Las uvas y el viento. Después de un viaje por Europa, al ser revocada su orden de detención en Chile, pudo regresar a su casa en agosto del 1952. Su retorno fue motivo de múltiples homenajes públicos. En este periodo difícil del destierro había venido en su auxilio una mujer, la que sería su compañera hasta su muerte: Matilde Urrutia.


En Italia con Matilde Urrutia

Los años siguientes fueron de permanencia en Chile. Organizó en Santiago el Congreso Continental de Cultura, al que acudieron notables personalidades como Diego Rivera, Jorge Amado y Nicolás Guillén. Dictó conferencias en la Universidad de Chile, institución a la que hizo donación de su biblioteca personal. Esta relación con la Universidad dio origen a la creación de la Fundación Neruda para el Desarrollo de la Poesía. En su vida privada fueron tiempos agitados, pues se separó en 1956 de Delia del Carril para unirse sentimentalmente con Matilde Urrutia, que fue a vivir a su nueva casa, La Chascona. Sus obras seguían apareciendo a buen ritmo, con publicaciones intermitentes, en Buenos Aires por Losada y en Santiago por Nascimento: Viajes, Nuevas odas elementales y Oda a la tipografía, entre otras. En 1957 Losada publicó sus Obras completas en papel biblia y, en los años sucesivos, Cien sonetos de amor, Tercer libro de las odas y Navegaciones y regresos. En 1958 aparece editada otra de sus obras más notables, una de las preferidas del poeta, Estravagario. "Por su irreverencia (escribió Neruda) es mi libro más íntimo".

El incansable viajero sintió de nuevo la llamada de Europa y en 1965 se trasladó a ese continente, donde recibió nuevos honores. La Universidad de Oxford le nombró doctor honoris causa en Filosofía y Letras. En Hungría se entrevistó con Miguel Ángel Asturias. En 1966 viajó a Estados Unidos invitado a la reunión del Pen Club. Realizó ese año una interesante incursión en el arte dramático con su obra Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, que fue estrenada en Santiago en 1967 por el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile.

La vinculación de Neruda con la política tuvo su punto culminante en el año 1970, cuando el Partido Comunista lo designó candidato a la presidencia de Chile, pero el poeta no dudó en renunciar para dar todo su apoyo a Salvador Allende, a quien secundó decididamente en su campaña electoral. Llegado al poder el gobierno de Unidad Popular en 1970, recibió el nombramiento de embajador en París.


Neruda con Salvador Allende y su
biógrafo, Volodia Teitelboim


En 1971, Pablo Neruda se convirtió en el tercer escritor latinoamericano y en el segundo chileno que obtenía el Premio Nobel de Literatura, pero su encumbramiento literario no le impidió continuar activamente en la defensa de los intereses chilenos. En Nueva York, aprovechando la reunión del Pen Club, denunció el bloqueo estadounidense contra Chile. Tras renunciar a su cargo de embajador en Francia, regresó a Santiago, donde fue pública y multitudinariamente homenajeado en el Estadio Nacional.

En la cúspide de la fama y del reconocimiento también lo esperaban horas amargas. En 1973, el 11 de septiembre, fue sorprendido por el golpe militar contra el presidente Salvador Allende. Profundamente afectado por la nueva situación, no pudo resistir la tragedia y el 23 de septiembre murió en Santiago. El mundo no tardó en enterarse, entre la indignación, el estupor y la impotencia, de que sus casas de Valparaíso y de Santiago habían sido brutalmente saqueadas y destruidas. Sus funerales se desarrollaron en medio de una gran tensión política. Tras su muerte vieron la luz los poemarios que había escrito antes de morir: Jardín de invierno, 2000, El corazón amarillo, Libro de las preguntas, Elegía y Defectos escogidos, todas ellos editadas por Losada en Buenos Aires en 1974. En Barcelona apareció su última obra, la autobiografía Confieso que he vivido.